Boyacá: Tunja la ciudad más alta de Colombia y también la más amable

Actualizado: may 20



Así como cuando la vida se confabula para darte sorpresas pues está vez lo hizo para celebrar nuestro aniversario número 11 el 7 de diciembre del 2018, con Carlos vives a tan sólo unos metros en el Green Hills y la super compañía de un par de amigos con quienes nos llamamos "Parche Judalapa".


Justo se acercaba el Vives Tour Colombia Campaña libertadora en Tunja. Entonces tome mi teléfono llame a mi amiga Paty (mi amiga también colaboradora en fotografías de Tangolombia) y le dije vámonos pa Tunja a ver a Carlos Vives. Sabía que me diría que sí con una sonrisa en su cara y si me dijo hablaré con Juli y te cuento, no hay nada más rico que sentir que tienes amigos cómplices de vida y saber que se estás en sintonía en aventuras de vida. Paty y Juli son un par de amigos que conocimos cuando estuvimos haciendo la certificación de PNL. Dos grandes personas con quienes hemos hecho una hermosa amistad en los últimos 3 años.


Organizar nuestro viaje a Boyacá fue todo un plan. Comimos Pizza, hamburguesa (nuestra hamburguesa favorita de Burguer Music, sitio muy recomendado en Bogotá, cuando vayan pidan la muñequeburguer) y unos tomamos unos deliciosos Piscos que trajo David de Perú y que sólo Juli y Paty saben preparar. Estando en su casa mientras buscábamos por AirBnb donde quedarnos y cuántos días quedarnos les contamos de Tangolombia y les preguntamos si se animaban a tomar una fotografías en los diferentes paisajes de Boyacá. Esa noche planeamos muchos buenos proyectos además de la ruta de nuestro viaje a Boyacá que después serían una realidad como la preparación del baile de Boda de nuestros amigos para el 2019. Ahora entiendo porque Google promueve tantos espacios de ocio para la creatividad.


Previamente con David habíamos estudiado poses, lugares emblemáticos de Boyacá y sus alrededores (Villa de Leyva, Pozos azules,) y así fue como armamos el combo completo paseo de amigos, con nuestro cantante favorito al menos para Paty y para mi y tercera serie de fotografías de Tangolombia.


Llegó el tan anhelado día. No se me olvida que era viernes de pico y placa viajamos en el auto de Juli y Paty quien pasó a recogernos a las oficinas de cada uno hacia el medio día. Yo ya sentía emoción y sustico al tiempo porque temía que no alcanzáramos a pasar y nos quedáramos atrapados en Bogotá. Juli aún debía comprar comida a las gatas, darles de comer, empacar, no habíamos pasado por Paty, yo tenía reunión de cierre de semana en el carro, había un poco de adrenalina. Jajajaja sólo un poco.


Pensar que no alcanzaríamos a llegar al hermoso Festival de luces de Villa de Leiva (recomendadísimo) era empezar con pie izquierdo porque esta sería la primera atracción de nuestro plan según lo habíamos plasmado en el recorrido del mapa aquella noche de piscos. Para aumentar la adrenalina de aventura del paseo siendo las 7:00 p.m de la noche ya en Tunja el de AirBnb no nos contestaba ahyyyy no por Dios debíamos recoger la llaves antes e irnos a Villa de Leyva después de varias llamadas al fin contestó y mientras le dabamos tiempo a llegar fuimos a comprar unos tennis para Paty jajajajaja si unos Tennis, Paty había viajado en zapatos altos de oficina jajajaja.


Después de recoger las llaves del apartamento en Tunja donde nos hospedaríamos arrancamos a la Plaza de Villa e Leyva, bien alcanzamos a llegar, no había ni por donde pasar pero ahí estábamos Paty y yo como un par de niñas chiquitas asomadas por el sunroof del carro gritando y cantando de alegría mientras veíamos los últimos juegos pirotécnicos de la noche.




Estando en la plaza todo estaba iluminado, decenas de personas sentadas en el piso prendiendo velitas que hermoso 7 de diciembre. Incluido que al bajar del carro le di sin intensión con la puerta a otro carro pero un cruce de miradas de amabilidad y ofrecer disculpas bastó para continuar el plan.




Esa noche llegamos al apartamento Juli y Paty nos cedieron la que llamaríamos alcoba matrimonial que tenía Jacuzzi como detalle por nuestro aniversario. Con lo que no contábamos era que después de abrir la llave del baño esta no volvería a cerrar entonces llamamos al dueño para contarle.


Amaneció era el gran día salimos temprano para hacer la toma de fotografías en Pueblito Boyacense nos divertimos mucho porque allí Paty y Juli sacaron su dotes de fotografía y nosotros comenzamos a hacer nuestras poses. Estábamos tan metidos en la película que Paty decía que éramos Tangolombia Magazine y así obtuvimos mucha colaboración de la gente.


Terminamos de hacer el estudio y nos fuimos a poner lindos pal concierto. Era Carlos Vives estábamos realmente emocionados y fue así como esa noche nos abrazamos, lloramos de emoción, fue una noche inolvidable.



Al siguiente día nos preparamos para salir pero antes fuimos al último piso del apartamento donde estábamos hospedados. Era realmente impresionante la altura de ese edificio y pensar que en el último piso había una piscina bueno yo no estaría tan tranquila. Desayunamos nos despedimos de Tunja y arrancamos hacia posos azules un lugar hermoso de Colombia allí nos tomamos más fotos para Tangolombia y algunas personas quisieron tomarse fotos con nosotros lo que nos pareció un gesto muy lindo. Con lo que no contábamos era con qué íbamos a terminar insolados.



Artículo dedicado a nuestros amigos Paty y Juli en su primer año de casados. Cómplices de hermosas coincidencias. Gracias por su apoyo en esta serie llamado Boyacá de Tangolombia.


Bailate tu vida



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